Llegamos supertarde a Wellington. Tras buscar por todas partes conseguimos encontrar un alojamiento cutre y caro. No me gustan las cuidades. Que a gusto se estaba con la tienda de campaña en medio del desierto 🙂
Por la mañana salimos hacia el norte. Sin tener muy claro hacia donde vamos, lo único que sabemos es que queremos llegar al Tongariro (un volcán en el centro de la isla) en algún momento de los próximos días.

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A la media hora de salir de Wellington ya estamos en mitad de la campiña. Todo es verde y bonito y vuelvo a ser feliz entre arboles y pájaros rarunos. Decidimos que tenemos que movernos a la costa oeste, así que cogemos una pequeña carretera que atraviesa el bosque y el valle de Akatarawa. Sale indicada en los mapas y no es de tierra. Pero de nuevo descubrimos que una carretera de montaña de Nueva Zelanda puede ser peor que una de tierra de australia. Un carril estrechísimo, miles de curvas, montaños y un bosque precioso nos acompañan durante bastantes km hasta llegar al punto mas alto de la cordillera. Paramos para descansar y ver el paisaje y nos encontramos una furgoneta que no ha conseguido resistir el camino. Amarna la explora alegremente y yo saco alguna foto.

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Ya en la costa este me doy cuenta de que todo está mucho mas urbanizado que la última vez que vine. Nos desviamos para parar en una playa y sacar una foto de la isla de Kapiti, santuario de aves que pude visitar hace un montón de años. Ahora está cerrada a los visitantes y solo los investigadores pueden acceder.

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Seguimos por la carretera principal destino Wanganui, con algunas paradas: para comer, para buscar un inexistente museo de muñecas que Amarna quería ver y para conseguir información en un centro de visitantes. Un plan empieza a tomar forma. El descenso del rio wanganui, la unica great walk de nueva zelanda que no se hace a pie, resulta cada vez mas apetecible. Investigamos un poco y descubrimos que la salida esté cerca del centro de la isla. Se pueden hacer varios días de descenso. El mínimo son 3, y parece lo mas adecuado. La sección que queremos hacer termina justo por donde pasa una carretera mínúscula (como es lógico, no van a ir a buscarte en helicoptero) y dicha carretera minúscula parte de donde estamos. Así que decidimos investigar.

La primera parte de la carretera es regulera pero accesible. Pero como una hora despues hay que tomar un desvío. Entonces la cosa empieza a ser un poco mas inhospita. Los prados dan lugar a bosques y los bosques a rainforest. Las granjas desaparecen y cada vez se ve menos civilización. Empezamos a preocuparnos por la gasolina. En un momento determinado encontramos lo que parece ser un ¿surtidor de gasolina? Falsa alarma. Son los restos de una roadhouse…

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Nos damos cuenta de que vamos paralelos al río Wanganui. Empieza a ser cada vez mas escarpado, con algunas secciones tipo cañon. Si esta es la parte civilizada, ¿que nos espera en el trayecto complicado? la zona es preciosa y las ganas de meterse en el rio son enormes, pero lleva bastante caudal y parece demasiado grande y rápido como para darse un baño. Y esta a bastantes metros por debajo de nosotros, totalmente inaccesible.

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Llegamos al Parque Nacional de Wanganui y el paisaje es increíble. Un bosque de helechos gigantes nos rodea, la carretera se vuelve de tierra y zonas con desprendimientos han estrechado la carretera. En algunos momentos hace falta parar porque algún bulldozer esta arreglando el camino… hay puentes altísimos sobre afluentes y el río es una especie de cañón. Decidimos que vamos a intentar por todos los medios hacer el descenso del Wanganui.

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Conseguimos llegar al sitio que probablemente será nuestra recogida varios días después y continuamos por la asquerosa carretera que se dirige directamente al Tongariro. Nuestra intención es localizar un alojamiento donde nos puedan alquilar el equipo necesario: kajaks, bidones, chalecos y el mapa. El primer punto civilizado al que llegamos es Raetihi, donde encontramos el alojamiento perfecto. Una cabaña minuscula dentro de un caravan park gestionado por una chica guapísima que también nos puede alquilar los kajaks y equipo a un precio bastante mas barato que cualquier operador. Nuestro plan es salir al día siguiente. 🙂