Siguiendo con nuestras aventuras absurdas, llegamos al lago Tekapo (ya lo se, es un nombre idiota para un lago). Y nos quedamos a cuadros cuando vimos el color: azul turquesa brillante. No solo eso. EL cielo era tambien absolutamente azul excepto por una nube ovni que se mantuvo estable todo el día encima del lago. Todo muy normal.

En nueva zelanda llueve 3 de cada 4 días, asi que de momento estabamos teniendo mucha suerte.

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