
Tras asearnos y preparar el furgoneto, partimos rumbo a kuranda, trampa turistica absolutamente identificada. Recrea un pueblo salvaje y selvatico para la gente de Cairns, situado a una hora de carretera. Llegamos muy pronto. Las calles del pueblecito (que era el nucleo poblado mas grande que veiamos en mucho tiempo) estaban desiertas, pero se veian las verjas de las tiendas para turistas, y a la gente local montando los puestos de lo que luego se convertiria en una especie de mercado de artesania local made un taiwan. Estaba lleno de cafeterias, tiendas, etc. Lo opuesto de los pueblos por los que habiamos pasado, que constaban de casitas, un post office, un takeaway y (en algunos pueblos), un supermercado. Antes de que los autocares cargados de señores deseosos de pasar "un dia en la selva tropical (tm)" empezaran a llegar, partimos hacia el unico sitio que queriamos ver: Las cataratas de Kuranda.

El recorrido para llegar a ls cataratas te hacia pasar por tooodos los puntos del pueblo en un camino estupido. Tras aparcar en un pequeño parking desierto, un sendero elevado entre las copas de los arboles (al mas puro estilo Ewok) te llevaba a la estación desierta del tren escenico. Desde ahi pudimos ver las cataratas. Y la verdad es que eran espectaculares. No se puede apreciar en la foto, asi que he puesto pequeños zooms de partes de la foto principal. Lo que parecen charquitos son lagos enormes.


Una vez empezo a llegar gente, partimos raudos y veloces hacia Cairns, deteniendonos a comer una hamburguesa maravillosa en una gasolinera. El dia resulto lluvioso, pero bonito. Ya en Cairns nos dirigimos a las oficinas de Taka, donde nos esperaban para una de las cosas que mas ilusión me ha hecho nunca. Un vida a bordo hasta la gran barrera, buceando todos los dias. Taka hace vidas a bordo de alta calidad. No es un barco cutre de una empresa cutre. Asi que nuestra furgoneta asquerosa estaba aparcada al lado de unos cuantos coches lujosos. Cogimos nuestro equipos, cerramos la furgoneta, (esperando que robaran antes los coches lujosos) y nos montamos en el minibus con los que serian nuestros compañeros de viaje los proximos dias: 21 pasajeros + una tripulacion de 10 personas.
Al llegar al puerto de Cairns lo primero que me llamo la atención es que el barco no se parecia a un yate lujoso de los que hacen vidas a bordo por el mar rojo. Parecia mas bien un atunero pequeño, muy bonito, eso si. Nuestro camarote era compartido con una señora con la que no hablamos en todo el viaje, no sabemos aun si por que era timida, o muda (o ambas cosas). Tras llevar las cosas al camarote, nos reunimos en el comedor, que era espectacular, ocupando casi toda la cubierta superior. Pantalla gigante tft, una estacion de trabajo Apple para edicion de video, cocina, una cantidad muy interesante de libros de biologia, y un monton de mesas.
El skipper y el coordinador de buceo nos dieron un briefing sobre seguridad, que hacer si naufragabamos, que limites de buceo se iban a usar, donde ibamos a ir, etc etc. En el comedor habia siempre cantidades ingentes de comida. Ya fueran fuentes de frutas, aperitivos o banquetes a la hora de comer.

Los puntos de buceo no eran fijos. Cada dia, en base a diversos factores, se elegia el punto de buceo. Los trayectos entre cada punto se hacian de noche. Zarpamos de Cairns al atardecer. Los muelles estaban rodeados de manglares y aunque me esforcé, no vi ningun cocodrilo :P Nos dirigimos hacia el norte, separandonos poco a poco de la costa. La vista de las playas y la selva dio paso a un atardecer precioso con rayos de sol que se abrian paso entre las nubes. Al poco rato, el barco empezo a moverse bastante. No fuimos a dormir a nuestras literas minusculas que se movian como si fueran balancines.
4449 km segun google maps. Unos 6000 contando perdidas, desvios, pistas y excursiones :)
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