
Todo tiene dos lados. Las historias, los objetos, las personas, las ideas. Si miras sólo un lado, no percibes la totalidad, no entiendes qué pasa detrás.
Intentar cambiar a la gente no es una buena idea. Ni siquiera si uno fuera perfecto, debería plantearselo. Cada uno se puede cambiar a si mismo. Todos los dias el entorno, las relaciones, los pensamientos; nos cambian, nos hacen pensar de manera diferente, nos enseñan.
El ser humano tiene una capacidad de aprendizaje brutal. Aun así es el unico animal que tropieza 27 veces con la misma piedra. Los procesos mentales que nos permiten ese aprendizaje no son perfectos. Si no, seríamos automatas. Ese aprendizaje que nos hace cambiar puede ser controlado o no. Tu puedes elegir que aprendes, que adquieres, que dejas, en que cambias...
Hace mucho tiempo cogí una libreta. Apunté una cosa mia que no me gustaba, y una de alguien que si me gustaba. Todo lo que aprendía que tuviera que ver con esos conceptos, lo usaba para conseguir eso que no tenia pero que me gustaba, y para dejar de tener eso que no me gustaba pero que tenia. Cosas que a veces eran consecuencia, en las que conseguir la parte que queria eliminaba la que no queria. O totalmente independientes.
Es muchisimo mas practico que intentar cambiar a los demas.
No se cuando deje de hacerlo. Supongo que cuando a mis ojos fui los suficientemente guay (e imbecil) como para pensar que no necesitaba cambiar nada mas. Tenia unos principios solidos e indestructibles. Tenia clarisimo lo que queria y lo que no. Y eso estaba bien. En ese momento, era perfecto.
Exactamente igual que cuando tienes 14 años y eres el que mas sabe de matematicas de la clase.
Pero sigues aprendiendo. Quieras o no quieras. Y si no controlas lo que te llega, lo que haces, lo que dejas de hacer, con quien, y sobre todo de que forma, todo eso que has aprendido se te puede olvidar. Peor aun, puedes aprender cosas nuevas que te estropean. Y cambias a mal. Mientras intentas cambiar a quien te rodea.
En vez de mirar los dos lados, miramos solo el que nos gusta e ignoramos el resto. Intentamos pintar encima. Gritar para no oirlo.
No somos esclavos del determinismo por definición. El libre albedrio, imaginario o no, es solo un concepto dentro de nuestra cabeza, que condiciona nuestro comportamiento.
Toda mi vida desde que soy consciente de la naturaleza determinista (o no) del universo, he forzado al azar y al destino. Haciendo esfuerzos conscientes por tomar caminos extremadamente poco probables en muchos casos, únicamente para no ser una consecuencia lógica de una serie de causas anteriores. Recuerdo hacerlo de niño. No quiero que mi futuro dependa de 4 leyes baratas, y aunque mis actos sean solo una ilusión de albedrío, en el sistema absolutamente irreal y simplificado en el que se mueve el ser humano, se puede decir que soy menos esclavo del determinismo de alguien que no toma esa decision consciente.
Podemos hacer lo que nos de la gana. En los momentos en los que "es que no puedo hacer otra cosa", "es que esto es asi y se acabo", "es que no se puede", cuando decimos "es que yo soy asi" refiriendonos a algo que no queremos, a un hecho, no a una forma de actuar que esta basada en nuestros principios que hemos elegido. En esos momentos lo unico que estamos haciendo es comportarnos como putas formulas matematicas, como bolas en un plano inclinado, que volveran a seguir la misma trayectoria si las dejamos de nuevo en el mismo sitio. No estamos eligiendo. No estamos aprendiendo. No estamos cambiando a mejor.
No hay nada que deteste mas que alguien debil con respecto a su propio destino. Que quiera hacer algo y no pueda. Que se deje llevar. Que no tenga fuerza de voluntad como para controlar hacia donde va.
Ya tengo una.

