Misaki llego el otro dÃa. Me ha regalado por mi cumpleaños la caja DVD de Mlada Fronta que es *preciosa*.
El dia siguiente fuimos a comer con Celso al coreanoriental mistico de La Laguna. Se llama Kindu y es maravilloso. La decoracion es de restaurante chino, pero muy grande y con muchos sitios, pero la comida es una mezcla entre japones, coreano, chino... Y por 12 euros te ponen una cantidad enorme de Sushi que estaba muchisimo mejor de lo que yo me imaginaba. Asi que nos pusimos hasta arriba de sushi, cosa-don de todo y rollitos envueltos en lechuga, y mejor me callo porque me esta entrando un hambre de acordarme.
Me alimentaria exclusivamente de sushi y helado.
Al dia siguiente: Caminos misteriosos entre volcanes
No hasta arriba sino a las Cañadas y alrededores. Si vamos a hacer inmersiones, pues tenemos que subir al Teide antes porque si no la presion hace que las burbujas de nitrogeno blablabla te explotan los cerebros.
Primero fuimos a la zona de antes de montaña blanca. El suelo es de piedra pomez y hay lavas cordadas gigantescas. Aunque no suelo poner fotos de gente aqui, esta foto en la que sale misaki es tan tan tan manga que no puedo no ponerla.

Despues fuimos hasta el parador a comer, donde hacen el mejor postre del mundo: los buñuelos de platano con canela, que me traen un monton de recuerdos maravillosos de hace mucho tiempo. jop.
De ahi fuimos a los Roques de Garcia, donde salio una foto bastante interesante usando el Gran Angular. La verdad es que mi objetivo normal esta bastante destrozado, y las fotos con el gran angular salen taaan nitidas...

De los roques bajamos a Boca de Tauce, tomando el desvio hasta santiago del Teide. Paramos en mitad de las coladas de la erupcion del pico viejo de 1798, en la zona donde llegamos Keller y yo en el descenso por el pico viejo. Fuimos en direccion contraria, y encontramos una burbuja de lava colapsada, asi como un monton de grietas increibles.

De ahi seguimos hasta el volcan que esta antes del volcan de las cuevitas (es que se me ha olvidado el nombre), y subimos por la ladera a ver si en el otro lado habia crater. Y habia un crater BRUTAL. Es un volcan muy reciente y estaba absolutamente pelado todo excepto por algunos pinos que habian crecido en la ladera.

El crater estaba peladisimo, pero como tenia una forma extraña (era ovalado abierto por los extremos, por eso no se veia desde la carretera) se podia ver la palma.

Pasando el volcan de las cuevitas, encontramos una pista de tierra que lo rodeaba, que no habiamos visto nunca. Parecia que se acababa en seguida, pero la cogimos. Iba rodeando el volcan y se metia en el lado norte de Tenerife.
Bastante rato despues, seguiamos por la pista que estaba en buenas condiciones, y llegamos a un desvio que indicaba que se podia llegar hasta el portillo, a 37km, o a arenas negras, a 7,5. Estoy seguro que es la pista del canal de vergara, tambien llamada "acampada de la atarjea", y prueba definitiva de nuestra inconsciencia en años pasados, asi como de nuestra capacidad de andar como uruk hais :)

Llegamos a arenas negras, sitio al que no iba desde las acampadas iniciales, allá en el amanecer de los tiempos.

No me acordaba que el volcan de Arenas Negras fuera tan grande. Es enorme. En 1706 hizo erupcion sepultando garachico casi totalmente. No quedaba mucha luz asi que no pudimos subirlo.
De ahi llegamos a la montañeta, donde nos pusimos hasta arriba de moras, que estaban buenisimas.
Dia siguiente: El alegre camino de Suso entre las montañas de Anaga.
Update: Suso me informa que el peñon y la playa se llaman Antequera, no "Las Toscas", como pone en google earth!
Inconscientes de nosotros, decidimos seguir a Suso en una ruta que solo el conocia, a traves de la amigable y poco escarpada tierra de Anaga, como se puede apreciar en esta foto radar de la Nasa.

Equipados con nuestros bocadillos, botas de montaña y escasas reservas de agua, salimos desde Igueste, a nivel del mar, Suso, David, Misaki, Raquel y yo mismo, hacia una muerte casi segura.
Tras como una hora subiendo las paredes del barranco, Suso abandona el camino, que mas bien parece una barranquera, para directamente ponerse a trepar por las paredes.
David, afectado ya por el calor y el cambio de presion, decide que va a subir sin camiseta y se vuelve berserk:

Le seguimos poco convencidos, hasta que descubrimos que efectivamente, bastante tiempo despues, conseguimos llegar hasta el punto maximo de la vertiente. A un lado se ve el barranco que termina en igueste, y el ootro lado un barranco que tiene pinta de terminar en la muerte definitiva. Solo nos queda bajar ese barranco, subir por la ladera hasta la siguiente montaña, y bajar hasta la playa mistica del roque llamado "Montaña de las Toscas.
Y luego volver, claro.
Aprovechamos el descanso en la cima para sacar alguna panoramica:

Si pulsas en la foto, se ve una version un poco mas grande.
Empezamos a bajar por los senderos que nos indicaba Suso. Al cabo de un rato, el sendero era sospechosamente inexistente, pero él insistia en la existencia del mismo. Sus argumentos, basados en una serie de mojones o montoncitos de piedras que se supone marcaban el camino, pero qure estaban por todas partes, sobre todo por algunas totalmente intransitables, nos llevaron a deducir que la unica explicacion del asunto era que:
- Los cazadores, cada vez que mataban a un conejo, hacian un pequeño montoncito de piedras ritual para mantener en paz a los espiritus del barranco.
- La existencia de un mojonador loco que pasaba dias enteros por el barranco haciendo montoncitos de piedras para que los transeuntes que se aventuraran, se perdieran para siempre.
- Era tan horroroso el camino, que llegamos a pensar que los habian puesto los cazadores para que los conejos siguieran el camino marcado, despeñandose por el barranco, y de esa manera solo tener que ir a recoger los cadaveres.
Nosecuantas horas despues, seguiamos perdidos por el barranco intentando llegar a un camino que se divisaba en lontananza. Y temiendo por la vuelta, ya que estabamos pasando por sitios por los cuales no parecia muy viable volver.
Al cabo de un rato encontramos un refugio en unas cuevas, por donde pasaba el verdadero sendero horrible, asi que lo seguimos hasta lo peor de lo peor.
El camino NO subia el otro barranco. Lo bordeaba por la costa.
Y yo tengo vertigo. Y el hecho de caminar por un sendero de medio metro de ancho como mucho, lleno de tierra, con viento dandote por todas partes, y una caida como de 300 metros hasta unos pedruscos y el mar, como que no me da mucha tranquilidad.
No hay fotos de esta parte, como es logico. No me apetecia pararme en el abismo infinito para sacar la camara.
Al cruzar un punto del acantilado, vimos el roque Montaña de las Toscas. Se veia abajoooo como si fuera un pedrusquito pequeño, con el mar rodeandole por todas partes.
Al cabo de bastante rato, conseguimos descender del todo, hasta la increible playa que resguarda el pedrusco. Totalmente en calma, ni una sola ola. El sitio era precioso.


Nos dimos un megabaño que vino genial despues de la paliza brutal, y David y yo exploramos hasta el final de la playa donde encontramos un correlimos tridactilo (gracias suso) que estaba como a 2 metros de nosotros pegando saltitos y cogiendo cosas de la arena mojada por las olas con el pico. Cuando venia una ola salia corriendo a 0.2 mm por delante de la ola siempre.
El regreso fue mas mortal aun. La subida del barranco segundo fue asesina, aunque conseguimos ir por el camino de verdad. Nos separamos y llegamos con alguna diferencia. Yo pase la zona de acantilados malignos a toda leche y con la inercia llegue a la cima del segundo a toda velocidad, pero casi me muero, pero es que me moria de ganas.
Las nubes, que estaban a pocos metros de nosotros, pasaban a toda velocidad. Era precioso. De vez en cuando nos iluminaba un rayo de sol (oh oh, oh). Los rayos caian sonbre igueste iluminandolo.

Tropecientas horas despues del comienzo, conseguimos llegar hasta igueste de nuevo. A Keller le hubiera encantado esta ruta, con un monton de subidas y bajadas de muchos metros de desnivel. EstarÃa genial hacerla con tienda de campaña.

Como primer entrenamiento para Nueva Zelanda ha estado bien. Hemos acabado con las rodillas un poco destrozadas por el ultimo descenso, que era sobre un suelo duriiiisimo de piroclastos basalticos supercompactos. Pero estoy seguro que despues de esto, podemos hacer las rutas de Nueva Zelanda sin mucho problema.
Hoy toca descanso, ir a buscar equipo de buceo barato, y mañana haremos dos inmersiones con el club de radazul. Que ganas!!!








