El sabado me despierta algo asi como la invasion de Polonia. Esther, Alberto y Nicola han entrado en el salon-dormitorio improvisado y estan pegando alaridos, gritando que nos despertemos, quitandonos el edredon y echandonos agua por encima. Juramos venganza futura pero antes de que nos podamos dar cuenta han huido. El motivo de semejante pifostio es evitar que lleguemos tarde al taller de Osada Steve. Asi que tras alimentarnos fugazmente con un par de mandarinas y ducharnos, salimos hacia el Rosas 5.

Llegamos 5 minutos antes y solo esta una de las parejas. Al cabo de un par de minutos, vemos a Kurt y a Osada subir por la calle hacia el Rosas. La situación es curiosa. Parece una pelicula del oeste. Los dos caminando calle arriba en silencio, absolutamente fuera de contexto en mediodia soleado de Barcelona.

Al cabo de un rato estamos de nuevo en el taller. Hoy no esta ni su modelo (que asiste a las clases) ni el traductor. En cambio han aparecido… Lulu y Carl!!! 🙂 Buen rollo absoluto. 🙂

Empezamos haciendo un takate de 3 cuerdas, en mi caso por delante, que es mas comodo para Edelweiss. Las cuerdas van solas, los empalmes quedan exactamente en la linea central, la tercerca cuerda se termina cuando apenas sobran 20 cm. O he tenido mucha suerte o las enseñanzas de ayer han sedimentado durante la noche (o mas bien las dos cosas). Se acerca. Lo mira 10 segundos y dice “beautiful. Suspend her.”. Apenas han pasado 20 minutos del inicio del taller y yo no me lo puedo creer.

A partir de este momento el sensei pasa un monton rato con nosotros dandonos una cantidad brutal de consejos sobre temas que desconocia totalmente. Es una pasada su capacidad de ir de una persona a otra, manteniendo en la cabeza todo lo que esta haciendo cada uno. Cada vez que se pasa por donde estamos hace pequeñas correcciones. Esta posicion es mejor. Si cierras aqui es mas dificil tirar. Las distancias tal. Esto es mas bonito pero mas lento. Esto para cuando tengas soltura. etc.

Osada Steve va aprendiendo palabras de vez en cuando. De pronto mira a Edelweiss muy feliz y dice “Fly like paloma!” y se queda tan ancho. Un rato despues aprende la palabra “fatal”. Va de un lado a otro diciendo unicamente “fatal!” “fatal!” “fatal!”. Aprendo muchisimo mas todavia en la fase de bajar a edelweiss. Quick releases, bajar de dos lineas a la vez. Es una pasada. Soy feliz. Y la cara de Edelweiss me da a entender que tambien se lo esta pasando bien.

El taller termina con una parte de freestyle. No entiendo por que hasta que estoy terminando. Hace un tiempo que pruebo cosas en plan freestyle, pero esta vez todo esta muchisimo mas claro. Todo lo que ha explicado de control, soft, flow, gentle… empieza a aplicarse solo. El feedback de ella, la interaccion a traves de cada movimiento, que a su vez esta optimizado para ser el minimo.

Termina el taller. He intentado no tener las expectativas muy elevadas, pero aunque no lo hubiera intentado. Esto supera todo lo que me imaginaba.

Subimos a la parte de arriba del Rosas a hacernos una foto con el sensei.

Osada Steve

Esta misma noche es el aniversario del Rosas 5. Hace justo 2 años inauguraba mi exposicion feetish en el mismo lugar. Me llegan buenos recuerdos. Pero antes tenemos una cita.

Al fin! Despues de 158 intentos, de inundaciones, de cortes de luz, de todo, vamos a poder ver el nido del escorpion.

En este viaje queria hacer 3 cosas:

Curso de Osada Steve
Caminar por el mar con edelweiss
Ir al nido del escorpion.

Se van a cumplir dos de ellas! Bien 🙂

Asi que Salimos junto a Lulu y Carl hacia el metro. El viaje en metro es absoluta y totalmente absurdo. Carl es sueco y hace cosas muy parecidas a Nicklas, solo que con sombrero. Lulu va recitando cosas de Muchachada Nui, y de pronto nos percatamos de que Carl es John Galianooooor. Lulu diciendo cosas tipo “es que hay que ser uno mismo, solo que hay gente que siendo uno mismo es mierda seca y otros somos geniales”. Carl diciendo cosas como “gran pifostio” o “Estoy siendo muy hio de puta”?, una despedida de soltero en el vagon, un monton de tias haciendo el trenecito. La situacion se vuelve bizarra por momentos y a mi me entran agujetas de la risa. Nos metemos en un bar de mala muerte porque somos pobres y nos comemos un menu hamburguesa sospechosamente barato en un local que es claramente una tapadera de traficantes de camisas de color negro rumanas.

Y al cabo de un minirato estamos en la puerta del Nido. Al fin! 🙂