Mañana la persona que mas quiero en el mundo se va de Madrid. A hacer la cosa que mas me gusta en el mundo. Eris va a trabajar a un centro de buceo en la isla de El Hierro. En un pueblecito minusculo. Sin contaminación. Sin ruido. Rodeada de mar y lava.

Y me produce muchisima envidia sana. Vivir en un sitio maravilloso. Cambiar radicalmente todo. Dejar atras lo que le rodea sin el mas minimo miedo.

Y esta ultima semana en Madrid esta siendo de las mas intensas que he vivido nunca, en todos los sentidos.

Que suerte ha tenido ella. Y que suerte tengo yo. La voy a echar muchisimo de menos. Pero me gusta echar de menos a la gente. Es buena señal.